Desde el centro del pueblo de Las Médulas podemos iniciar la denominada Senda de Lago Sumido. Ésta quizás sea la parte más desconocida del entorno de la Mina.

Frente a la Iglesia de San Simón y San Judas comienza el camino señalizado en todo momento. El camino discurre hacia el Oeste por una pista de tierra prácticamente llana.

Los grandes y rojizos picachos de Las Médulas quedarán a nuestra espalda proporcionando una panorámica diferente y peculiar.

En este tramo recomiendo encarecidamente llevar a los perros sujetos ya que por la zona no solo se esconden pequeños animales, sino que también es el hogar de Nenúfares Blancos que cubren las aguas del Lago.

Esta especie está al borde de catalogarse en peligro de extinción por lo que debemos valorar y respetar al máximo el entorno.

En mi caso he decidido visitar esta parte tras visitar primero las Cueva Encantada, La Cuevona, el Mirador de Orellán y sus Galerías. Este tramo también está señalizado como “Sendero de Valiñas” aunque yo he realizado una ruta alternativa que une todos estos puntos sin la afluencia turística masiva.

Para más información y acceso al mapa de esta ruta, pincha aquí.

Como comentábamos anteriormente, Las Medulas es la herencia de la explotación de oro más grande del Imperio romano y por ello este valle ha sido el resultado de su mayor obra. Desde los picachos y galerías hasta el Lago de Carucedo las montañas toman forma y forman parte de la historia.

El Lago Sumido forma parte de este Patrimonio siendo el lugar donde era separado el oro de los restos estériles de la mina.

El sendero que nos lleva hasta el tiene menos de 5 kilómetros sumando la ida y la vuelta al aparcamiento.

El camino nos llevará por otras dos pequeñas lagunas, la primera es la Laguna Larga que rebasaremos dejándola a nuestra derecha, siguiendo la Laguna Pinzais a nuestra izquierda.

Unos metros más adelante vislumbraremos la balsa que corresponde al Lago de Sumido. A lo largo de todo el camino iremos encontrando paneles informativos que nos indicarán tanto el camino a seguir como la fauna y la flora presentes en este entorno.

El Lago Sumido y sus Nenúfares Blancos son un espectáculo que no debemos ignorar ya que cada año esta especie acuática es más escasa.

El último punto de esta ruta es el Mirador Chao de Maseiros desde donde podremos llegar a ver el Lago de Carucedo y el Embalse de Campañana. Esta ruta es lineal por lo que una vez llegado a este punto solo nos quedará volver sobre nuestros propios pasos para volver al lugar de inicio.

Recordad que podéis contribuir a nuestro trabajo en la sección de contactos. Cualquier problema que pueda surgir con la ruta, ruego me la hagáis saber para rectificar los datos.

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Un saludo y a rodar.

Por aquí os dejo el mapa de la Senda de Lago Sumido.

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