Aunque puede que sea una de las rutas más conocidas de Ancares, esta ruta, personalmente tiene casi todo aquello de lo que Ancares puede presumir, bosques de Acebos, Robles, Castaños… así como sus pequeños refugios de montaña que crean espacios de ensueño para el retiro.

 

Podemos comenzar la ruta desde el mismo lugar de la pernocta, pero lo ideal es aparcar en el Albergue de Ancares, situado en Campa da Braña.

 

Para más información sobre la zona de pernocta y mapa, pincha aquí. Desde este punto, tomamos la pista aún asfaltada hasta una bifurcación donde cogeremos hacia la izquierda que nos llevará directos a la cima del Tres Bispos. El camino discurre por una pista ancha hasta vislumbrar la cima del Tres Bispos a 1.792 metros de altura y a su derecha con forma de diente de tiburón veremos el Monte Penarubia.

Continuando el camino llegamos a la Campa de Ortigoso rodeada de un precioso bosque de acebos. A un par de kilómetros llegaremos al fin a la Campa del Tres Bispos, y a la vista nuestro objetivo. El sendero se estrecha hasta la cima y aunque largo, la dificultad hasta la cima del Tres Bispos la considero baja.

En invierno tiene estas cosas, en un momento dado puede venir una nube, caerte una ventisca, cubrirse casi por completo la cumbre y dejarnos regalos como estos… A pesar del frío y de la dificultad de encontrar el camino bajo la nieve, los hay que se lo pasan pipa mientras la compañera se decide.

No podían faltar en mis rutas. Para que muchos se den cuenta de que los perros no pasan frio por caminar en la nieve, de hecho, creo que el mio lo esta gozando.jajajaja

 

Un dato curioso, desde la cima de esta preciosa montaña se puede llegar a ver los Picos de Europa a parte de los Valles del Bierzo y Ponferrada. Después de disfrutar de unas increíble vistas desde la cima, algo parecido a estar entre la tierra y el cielo. Una sensación de superación y felicidad (y algo de cansancio, para que mentir.)

 

 

Para seguir nuestro camino deberemos de volver por la cresta hasta la Campa del Tres Bispos, una vez allí, tomamos el camino de la izquierda que nos llevará por las faldas de la montaña hasta la Campa de Brego. Tras descender un denso bosque nos encontraremos un cruce donde podemos tomar a la izquierda para llegar a la Campa de Brego y a su Refugio de Montaña, que dispone de literas, chimenea y algún que otro instrumento donado por un montañista anterior.

 

Las puertas del refugio permanecen siempre abiertas para aquel montañista que necesite o desee su cobijo. Ruego respetéis el espacio y dejéis la chimenea con leña para el siguiente que lo necesite, ya que en un día de lluvia la leña seca escasea, o incluso el montañista que se quiera refugiar de la noche se puede encontrar con que casi es más peligroso recolectar leña en la noche que dormir al frio. Además,  siempre que lleguéis al refugio lo encontraréis con leña para vuestro servicio, simplemente hay que reponer el favor que alguien os hizo.

Retomando el camino de vuelta desde el refugio volveremos sobre nuestros pasos hasta el cruce donde seguiremos por el camino todo recto hacia Cabanavella, donde pasaremos por algunas construcciones en ruinas que pertenecen a un antiguo aserradero.

 

El resto del camino no tiene pérdida, solo tendremos que continuar por el mismo sendero, una pista bastante amplia hasta llegar al primer cruce que tomamos al principio de la ruta, donde descenderemos por la pista asfaltada hasta el albergue de Ancares.

 

Deciros que para mi gusto esa ruta tiene su mayor belleza en primavera o invierno, donde los mantos vegetales crean una verdadera paleta de colores. Por lo demás espero que disfrutéis y encontréis igual de mágica esta montaña como se me hace a mi cada vez que la observo antes de ir a por ella.

 

Os adjunto mapa listo para descarga y no olvidéis escoger un buen calzado y ropa adecuada para esta ruta.

Para más información sobre el Parque Natural da Serra dos Ancares, pincha aquí.