Veníamos desde Soto del Barco con esta playa en la cabeza.

Unida a la Playa de los Quebrantos del concejo vecino esta playa se convierte en el arenal más largo de toda Asturias. Casi 4 kilómetros de arena infinita, declarada Monumento Natural.

Para variar, Soto del Barco y Castrillón están divididos por un Río que así mismo divide el Playón de Bayas, el Río Ranón, que discurre por el este hasta desembocar al mar. Decir también que en esta playa están permitidos los perros durante todo el año, cosa de la que deberían aprender muchas comunidades…

Por desgracia para muchos, las playas de media España están cercadas a perros y amigos de los animales…

La desgraciada verdad ante los tiquismiquis que vienen a tumbarse al sol, dejando las colillas entre la arena o las latas tiradas, o de las abuelas que mandan mear y cagar a sus nietos en el agua o en la arena para después taparlo como si nada…. La desgraciada verdad es que ellos están permitidos y nosotros que vamos con una bolsa recogiendo sus deshechos ( y no solo hablo de las heces de mis perros, que por supuesto las recojo, sino que también voy recogiendo las colillas y plásticos que tan amablemente dejan después de su jornada de playa aquella gente que se hacen llamar HUMANOS…) pero ellos están permitidos y nosotros no.

Y todo esto lo escribo para aquella persona que tan mal educada, gamberra y sucia que se dedicó a pintarrajear el panel informativo de la playa, tachando el permiso de perros en la playa, pintando prohibiciones nuevas y faltando el respeto a todos los vecinos que pagaron el cartel.

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