Después de unos increíbles días en Oporto y de descansar un par de días por el Parque Natural das Dunas de Sao Jacinto, decidimos explorar las sierras más cercanas e investigamos un poquito de lo que nos podíamos encontrar…

Castillo de Mos

Entramos en la Sierra por Leiria, pasando por el Castillo de Mós, con sus increíbles torres verdes. Aunque por desgracia en su puerta hay una señal de Prohibido perros, nos entristece, pero aún así es digno de admirar.

Continuamos hacia el interior de la sierra donde se encuentran varias grutas entre ellas, la Gruta más grande de Portugal, con 4 km, un desnivel de más de 110 metros y un recorrido en espiral de 683 escalones, las Grutas de Mira de Aire  se convierten en un gran atractivo para cualquiera.

También nos encontramos otras grutas de interés.

Grutas de Alvados con 450 metros de recorrido con una decena de salas con un lago de aguas cristalinas. En la mayor de sus salas, con 42 metros de altura, se encuentra una abertura por la que caían os animales extraviados y sus restos siguen siendo visibles.

Grutas da Moeda con 350 metros y 45 metros de profundidad. Este lugar contiene una leyenda peculiar, se cuenta que un ladrón asaltó a un rico caminante y al huir, éste se precipitó con el saco de monedas al interior de la gruta, dejando el nombre de “Algar da Moeda”

Grutas de Santo Antonio

Grutas de Santo Antonio con 4.000 m2 y alcanzando los 43 metros de altura esta Gruta es de las más visitadas. Se dice que fue descubierta por un cazador y su hijo, que tras perseguir un ave, ésta se metió por la abertura de la gruta y el niño la descubrió. Después de llamar a la organización para poder visitarlas, ya que en su web especifica que se necesitan grupos mínimos de 20 personas. Nos responden que solo con que nos pasemos y dada la afluencia de turismo, no tendremos problema en visitarla.

Tras pasar por varias grutas, Mira de Aire, Albados, me encuentro que la única taquilla abierta es la de las Grutas de Santo Antonio, donde me informan que las únicas grutas que podre visitar serán éstas mismas, ya que las otras están cerradas.

Dormimos en el Aparcamiento de las Grutas de Santo Antonio y las visitamos al día siguiente Increíble visita por sólo 6 € que me deja con la boca abierta, mis primeras grutas, y me ha dejado con mucha curiosidad sobre sus formaciones, historia y leyendas…

Para más información, coordenadas y mapa del aparcamiento, pincha aquí.

Vale de Meios

Pero este parque tiene mas sorpresas reservadas….

A unos pocos kilómetros se encuentra o Vale de Meios, uno de los mayores yacimientos de huellas de dinosaurios de la Península Ibérica, donde por supuesto hicimos una parada bajo la lluvia mientras imaginamos el Jurásico y sus habitantes rondar a nuestro alrededor. Ropa mojada, cámara a cubierto y un viento para echar a volar, aunque jamás nos impedirá salir a vivir… Siempre existirán los chuvasqueros y las toallas.

Castillo de Alcanede

Cogemos carretera y tollas y nos echamos nuevamente a la carretera mientras el tiempo parece darnos un peque suspiro que aprovechamos sin dudarlo para darnos un paseo por el Castillo de Alcanede. Asentado sobre un Castro Romano y conquistado por los árabes, una historia que varios castillos comparten es la lucha por su posesión entre árabes, cristianos, nobles y ricos…. Éste no iba a ser menos, disputado por muchos, finalmente fue tomado para los Portugueses en el reinado de Don Alfonso. Cómo no, también añadir que los perros estaban en su salsa, una zona poco concurrida, un castillo para nosotros e imaginación a borbotones.

Sin gastar toda la imaginación nos vamos creyéndonos dueños de nuestro propio castillo en busca de nuevas tierras que conquistar…

Salinas de Rio Maior

Después de unos días espectaculares en la montaña, salimos de la Sierra por las Salinas de Rio Maior, con sus casitas de madera, que parecen salidas de un cuento, nos encontramos con un pueblo que vive de las Salinas desde tiempos inmemoriales. El primer documento que habla de ellas es de 1177, aunque se cree que ya eran explotadas en tiempos romanos.

El origen de las casas de madera está como en casi todo, basado en su historia ya que antiguamente eran usadas como almacenes para guardar sal, eran construidas en madera para evitar la corrosión y los soportes laterales de troncos de olivo.

Y así dejamos el Parque Natural da Serra de Aire e Caandeeiros, grandes vivencias y muchas sonrisas cosechadas.

Volvemos a coger la brújula afinarla un poco y salir dirección suroeste hacia Óbidos.

Para más información sobre Portugal, sus rutas, pernoctas, leyendas e historias, pincha aquí.