Seguimos rodando y dejando atrás la línea divisoria del Alentejo entramos de lleno en el Algarve.

Pasamos por Aljezur donde encontramos lugares para el recuerdo del buen explorador, la Playa o Praia da Bordeira con su extensión de dunas y arena que lo rodean todo y su aparcamiento perfecto para pernoctar, también tenemos un antiguo  poblado islámico de pescadores, un poblado musulmán que se dedicaba a la pesca y la investigación del mismo… si bien al buscar un poco me encuentro con que para mi sorpresa es el único asentamiento de estas características del país.

El Algarve tiene centenares de curiosidades, ruinas, acantilados, faros….

Uno de esos lugares es Ponta Piedade aunque para muchos quizás sea un acantilado más con un faro mas, puede que simplemente sea eso si tus ojos no son capaces de ver las delicadas y curiosas formas que con paciencia infinita han hecho el agua y el viento en las rocas y acantilados.

Por otro lado en la capital del Algarve se encuentra “A Capela dos Ossos” (Capilla de los huesos), esta capilla fue construida como recordatorio de la mortalidad del terremoto de 1755, con 1250 esqueletos de monjes, exhumados del cementerio más antiguo de Faro, entre ellos se dice que hay uno recubierto completamente de oro…(he revisado cada foto al milímetro y yo digo que no es cierto)

Algo se me retuerce por dentro, en unos kilómetros deberemos reorientar la brújula, no hay mas Sur que la deseada Ponta de Sagres , que sin duda visitaremos.

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