Seguimos por la maravillosa y desconocida Extremadura. Nos desviamos un poco hacia el oeste para descubrir las lagunas de la Albuera.

 

Un paraje muy peculiar que hace las delicias de cualquier amante de la naturaleza y sobre todo a los amantes de las aves. A ver como comienzo sin sobreexcitarme y cagarla. jajajajaj

 

Extremadura es tan diferente a mi tierra que caminar por sus campos de encinas que se pierden en el horizonte con espesos bosques dispersos me ansía a conocerla.

 

Comenzaré explicando ( ya que hasta ahora solo he pajareado un poco jejeje) la gran importancia de estas lagunas.

 

Extremadura es una de las comunidades europeas especialmente ricas en cuanto a humedales temporales mediterráneos y las lagunas de la Albuera es el único lugar de la comunidad con estepas salinas. Son además lagunas endorreicas, explicándolo rápido… solo se alimentan de agua de lluvia.

Está declarado como ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves), LIC (Lugar de Importancia Comunitaria) e incluido como “Humedal de Importancia Internacional”. Así comenzamos a andar en busca de esas lagunas, la primera sorpresa, la falta de un aparcamiento o acceso decente a la ruta. Dejamos la furgo a pocos metros de la carretera general; la segunda sorpresa es que parte de las lagunas están cerradas para uso particular, ni un sendero habilitado…. Podríamos llegar a encontrar (si no me encontrara vallas cada 100 metros ) hasta 7 lagunas unidas por 1.250 metros lineales de canales que hacen un total de 1.878 hectáreas de zona protegida.

Durante la ruta podemos visitar 4 de las lagunas, empezando por orden veremos: la laguna Llana, la laguna Grande, laguna de la Marciega y por último la laguna del Junco.

 

Durante la ruta se pueden ver diferentes aves, hasta 160 aves diferentes se han llegado a inventariar y una gran curiosidad es que aquí se encuentra la especie llamada comúnmente tortugueta, un tipo de crustáceo prehistórico.

 

La ruta no es muy larga y aunque quisiera, tendría que hacerla por carretera, tampoco tiene mucha pérdida, cosiste en ir por el sendero hasta laguna Marciega, ahí comenzareis a tener que bordear la línea de vallas y fincas cerradas.

 

Mucho cuidado con el terreno, de tierra muy irregular, aunque yo disfrute entre el fango poco menos que arenas movedizas.

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