En el centro de Castro Marim a las faldas del Fuerde de San Sebastián encontramos un amplio aparcamiento, donde podemos dormir sin problemas y a un paso del supermercado.

Aprovechamos para subir al fuerte y ver la Reserva desde otra perspectiva.

La Reserva Natural do Sapal de Castro Marim donde el Río Guadiana forma una gran marisma que se inunda con el efecto de las mareas del Océano Atlántico.

A lo largo de todo el año es posible observar aves, como las cigüeñas blancas, flamencos y cigüeñuelas que tienen una población muy numerosa y, por ello, se eligió la imagen de estas aves como símbolo de la Reserva.

En la imagen podemos ver una parejita de Cigüeñela común, el macho destaca por su cogote negro.

Optamos por conocer la Reserva, de la mejor manera, caminando. ¿Cual fué la sorpresa? A pesar de ir por los senderos que bordeaban las lagunas y salinas, nos encontramos con varias propiedades privadas que nos impidieron el paso resultando absurdo el rodeo a dar. La ruta aún así tiene su cierto encanto. Vemos los Flamencos en fincas privadas con lagunas naturales cerradas al público. Aquí se hace presente la falta de respeto del ser humano por la vida en general.

Las fincas o casas rurales cierran sus terrenos para obligar al turista a contratar sus servicios ya que casi todas las aves están en terrenos privados (apostaría algo que les dan de comer para mantenerlos ahí).

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