Desde cualquier punto de Oriñón, Sonabia y alrededores se puede observar el Monte Candina uno de los mazizos Kársticos más importantes de Cantabria, que se eleva 470 metros a pocos metros del imponente mar Cantábrico.

Una de las peculiaridades que hacen tan especial esta montaña es la colonia de buitres leonados que alberga, ya que es la colonia más cercana al mar que se ha observado en toda Europa.

La montaña acoge a estas aves con sus grandes depresiones kársticas, también llamadas hoyas, como la de Tueros o la de Falluengo que están rodeadas por escarpados picos.

Por la parte Norte el Mazizo Candina esconde dos arcos horadados en plena roca bautizados como Ojos del Diablo y que ofrece una curiosa vista del mar Cantábrico. A pocos metros hacia el Este se encuentran las únicas buitreras situadas directamente sobre el mar, por lo que ver sobrevolar a estas aves sobre nuestras cabezas será habitual.

Para comenzar la Ruta a los Ojos del Diablo, tendremos que dejar nuestro vehículo en el km 161 de la N634 que une Oriñón y Liendo.

En el mismo aparcamiento encontraremos la primera señal que nos llevará entre matorrales y zarzas los primeros metros hasta despejarse presentándonos el Monte Candina.

Advertir que esta ruta a pesar de no superar los 6 km ida y vuelta, se hace pesada y dura debido al desnivel continuo, el terreno escarpado y las piedras desprendidas del terreno que obligan a ir con mucho cuidado de no resbalar y escoger muy bien donde apoyar el pié para evitar lesiones.

Los buitres que observaba con ansiedad desde las playas cercanas se van haciendo más nítidos y la cercanía a ellos y sus miradas hacen que se me escarpe la piel.

Caminando entre la roca caliza superando varias pendientes se pueden observar las encinas que rellenan los valles y se van disipando hacia las cumbres quedando de forma solitaria algunas encinas sujetas con sus impresionantes raíces sobre las paredes y rocas de la montaña.

Después de dejar atrás un cruce que nos señaliza una de las cimas del Mazizo y dejándolo atrás siguiendo por el camino derecho superaremos un buen desnivel entre rocas donde difícilmente entran los pies llegaremos al muro de una antigua explotación minera que servían para sujetar las vías por donde pasaban las vagonetas que transportaban el mineral.

Siguiendo estos muros llegaremos al último collado de nuestro trayecto. Nuevamente el camino se bifurcará, a la cima del Monte Candina y a los Ojos del Diablo a la derecha, también conocidos como Ojos de Solpico.

Bajo estas oquedades y gafan naturales se encuentra la Playa Salvaje y la Ballena de Oriñón, un enorme cabo que recibe este nombre por su semejanza a una ballena emergiendo del mar, aunque para percibir esta forma deberemos observarlo desde la playa.

En algunos mapas también recibe el nombre de Punta Sonabia o Cabo Cebollero, hace poco ha sido declarada zona marítima privilegiada por lo que la pesca en esta zona esta prohibida.

Después de visualizar cada rincón, toca volver por el mismo camino. Casi más pesado que el ascenso se vuelve el descenso ya que cada paso es un equilibrio de piedras bajo los pies.

Espero de disfrutéis del gran espectáculo que se alza sobre nuestras cabeza y se expande ante nuestros ojos, porque sin duda pocos lugares ofrecen tanta belleza de formas tan diferentes.

Por aquí os dejo el mapa listo para descarga de la Ruta a los Ojos del Diablo u Ojos de Solpico.

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