Cabo San Vicente

No sé si decir que le tenía ganas o lo estaba retrasando, o quizás, las dos.

 

Me gusta saborear los paisajes y perderme durante días en una misma playa, entre dunas o acantilados y sabía que la zona sur de Portugal no me decepcionaría.

 

Y al fin, llegamos al Cabo San Vicente. La cercanía de este Cabo con la Punta de Sagres, hace que el turismo convencional se derive un poco, aún así, estas zonas están abarrotadas cualquier día que haga sol.

 

Se encuentra en el extremo sudoeste de Portugal, marcando el límite occidental del Golfo de Cadiz.

Fortaleza de Beliche

Nos damos un breve paseo por la zona hasta su Faro y volveos a tomar la carretera por la que, a pocos metros nos encontraremos con la Fortaleza de Beliche.

 

Aunque no se sabe con exactitud la fecha en la que fue construida se cree que su función era proteger la costa de los corsarios , siendo gravemente dañada por el ataque del corsario Británico Francis Drake.

 

A día de hoy y después de varios años en abandono y sufrir daños en varios terremotos aun quedan restos de las murallas originales.

En esta zona no suele haber exceso de turista y el aparcamiento del Fuerte de Beliche es bastante aprovechable y protegido del viento ya que en esta zona es raro no dormir como si nos acunaran con el consiguiente miedo a terminar volcados.

 

Para más información sobre la pernocta y el aparcamiento, pincha aquí.

Ponta de Sagres

Continuando en dirección Este y poco antes de llegar a Ponta de Sagres hacemos una breve parada para la diversión en la playa do Tonel.

 

Una playa situada en una Reserva de la Biodiversidad, recordad que no se pueden robar plantitas y tanto perros como humanos (dentro de la seguridad) tratar de andar por los senderos marcados para evitar causar mayor impacto ambiental.

 

Dicho esto, en esta playa podréis disfrutar de unas bonitas vistas de los acantilados de Ponta de Sagres y su Fuerte.

 

Como siempre los perros terminan adornando de la mejor manera las vistas, no hay nada que me arranque una sonrisa tan sincera como ellos.

Ahora si, ahora que ya están los peques cansados y equilibrados nos vamos a Ponta de Sagres y a visitar su Fuerte.

 

El aparcamiento inmenso que se planta frente al fuerte nos invita a dormir de una manera tan cómoda que no nos podemos resistir.

 

Para más información y mapa del aparcamiento, pincha aquí.

 

En el Fuerte no se permiten perros, pero ya contaba con eso y con el juego que hemos tenido estarán tranquilos varias horas mientras lo visito.

 

He de decir que la historia del lugar me hace darle tantas vueltas que se me hizo de noche. Aunque el lugar ya resulta atractivo por los acantilados de más de 80 metros de alto, también cuenta con una historia curiosa.

 

Empecemos contando que el Origen del nombre de Ponta de Sagres viene del Latín “Promontorium Sacrum”, que a su vez significa Promontorio sagrado . Llamado así por primera vez por Estrabón como un área dedicada a Saturno. La Fortaleza tiene su origen en el siglo XV y está clasificada como monumento nacional.

 

El legado más importante de la ciudad es su relación con Enrique el navegante, que vivió cerca de aquí y que supuestamente escogió la ciudad de Sagres como ubicación de su legendaria escuela de navegación y como punto de partida de las primeras carabelas de sus viajes exploratorios en el siglo XV. Nos quedamos disfrutando de un atardecer de ensueño.

 

Me gustaría decir que los vientos que azotan este lugar no son tan feroces e insistentes como dicen, pero así es. Cansados del viento buscamos la siguiente playa.

Menhir Standard

Entre carretera y carretera pasando por Raposeira, nos encontramos uno de los menhires de la zona. Extrañamente este menhir sale en mapa como mehir Standard.

Praia de Boca do Río

No muy lejos nos encontramos con la bonita playa de Boca do Río, donde existió un pueblo dedicado a la pesca y a la salazón. Aquí se encuentran ruinas romanas y pozos de sistema de riego musulmanes que aprovecharon el agua dulce que venía de la confluencia de las riberas de Budens y Vale de Barao. Podemos dar un bonito paseo alrededor de la playa y sus acantilados pero mucho cuidado con acercarse a los bordes, ya que el viento y el oleaje maltratan tanto los acantilados que podríamos terminar cayendo con un cacho de tierra al mar.

 

Para más información de la pernocta en Praia Boca do Rio, pincha aquí.

Praia de Cabanas Velhas

En dirección a Lagos paramos a tomarnos un café de ensueño en el Cabanas Beach Restaurant. a pié de la playa de Cabanas Velhas, este lugar es un rinconcito para el placer y la decoración nos hace sentir como en el caribe.

Por lo menos a Noite le queda bien.

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