Llegamos al centro de Cantabria, el Río Besaya circula por todo su territorio hasta unirse con el Río Saja y desembocando en Suances.

 

Durante el S. I, los romanos construyeron a lo largo del río una calzada (camino), que sirvió para someter a los cántabros y transportar los minerales que extraían de este territorio.

Playa de Tagle

La primera playa con la que nos encontramos es la Playa de Tagle, también conocida como Playa del Sable.

Aunque el aparcamiento tiene una pendiente que no podremos corregir, a su alrededor tiene varias barbacoas y merendero por lo que una paradita para comer siempre se agradece.

Playa de la Tablía

De camino a la Playa de los Locos nos desviamos hacia la derecha donde encontraremos el Mirador y la Playa de la Tablía.

Su nombre viene de una granja grande y conocida que existía en este lugar en el siglo pasado.

El acceso no es apto para discapacitados ya que hay que descender por unas escaleras en bastante mal estado que bordean el acantilado.

Playa de los locos

Seguimos por la línea de Costa hasta la Playa de los Locos, una de las playas más famosas de España para la práctica de Surf.

El acceso no es apto para discapacitados ya que hay que descender por una larga escalera bordeando el acantilado.

 

La playa es muy turística y con menos de 300 metros de largo y 40 de ancho se convierte en un hervidero en verano.

Faro de Punta del Torco de Afuera

Nuevo Faro para nuestra colección, esta vez visitamos un Faro que ayuda a la entrada de los barcos en la Ría de San Martín, ya que las 5 islas que rodean la Punta del Cuerno y el continuo embate del Mar, dificultan su navegación. Comenzó a funcionar en 1863 en menos de 20 años, en 1880 ya estaba salvando sus primeras vidas al rescatar a siete náufragos del barco italiano “Franceschino”.

Donde hoy se sitúa el Faro se encontraba la batería de San Martín de la Arena, una fortificación medieval que defendía a Suances de ataques enemigos.

Pero no todas las curiosidades se tienen que basar en naufragios, este lugar también fue visitado por los reyes Alfonso XII Y María Cristina varias veces después de su inauguración.

Después de varias visitas la reina decide enviar una carta al farero pidiendo que se pintara la barandilla del balconcillo de servicio de verde ya que el color encarnado del que estaba pintado no le gustaba.

Lo mejor del lugar son las vistas ya que podemos ver el grupo de islas presidido por la Isla de los Conejos, una de las cinco islas más grandes de Cantabria, acompañada por la isla Casilda y la Isla Pasiega, entre otras.

La Isla de los Conejos tiene 2,3 hectáreas y no tiene ninguna construcción, aunque dados sus acantilados, su difícil acceso y su escasa extensión, no la hacen muy deseable de habitar.

Playa de la Concha

En el centro de Suances se encuentra la Playa de la Concha, y la más masificada de todas.

Ubicada en la desembocadura de San Martín de la Arena, en el Estuario de la cosa de Suances y Cuchía se convierte en el mayor arenal de Suances, también dispone de todos los servicios y accesos para discapacitados.

En su margen derecho nos encontramos con un pequeño mirador donde podemos leer una placa con un pequeño texto de Miguel Delibes

“Yo me engolosiné con la pesca de mar al mismo tiempo que con la trucha, sobre 1953. Y hasta recuerdo que en mi primer lance con cucharilla desde la punta del espolón, en Suances, tuve la fortuna de enganchar una lubina de ración. Me habían dicho que la lubina era la trucha de mar y entraba a la cucharilla con la misma voracidad que esta.

El primer intento pareció confirmar esta afirmación, pero lo curioso es que aunque repetí el lanzamiento centenares de veces aquel verano, cambiando el color y el tamaño del artilugio, desde tierra y a la cacea, las lubinas no volvieron a sentirse estimuladas. No volví a agarrar una lubina con cucharilla. En lo sucesivo, pesqué a fondo, en la ría, con caña larga, cebo vivo y carrete grande, de mar”

“Mi vida al aire libre: memorias deportivas de un hombre sedentario”

Playa de la Riberuca

La última playa de Besaya se habilita en su mitad para perros.

Se encuentra en la desembocadura del Río Saja y aunque en bajamar tenga unos 800 metros de arenal, en pleamar, la zona canina se inunda dejando apenas unos 300 metros hábiles.

La verdad es que parece una broma, ya que la zona habilitada para perros, a parte de ser un lodazal en el que se vierten vertidos por unas tuberías y que huele a vertedero, desaparece en pleamar.

Me gustaría ver a los políticos de turno que se colgaron la medalla de la playa canina pasear y jugar con sus perros e hijos en el lodazal habilitado.

Cantos de Suances

Siguiendo la Ría de Suances nos desviamos por una estrecha y muy empinada pista que nos llevará al único acceso rodado de esta parte de la ría.

El aparcamiento nos da la posibilidad de pasear por el sendero que discurre por el borde de la ría además de proporcionarnos unas vistas inmejorables.

Este lugar tiene un pequeño tesoro escondido para los más aventureros. En la parte trasera del aparcamiento se alza una pared de roca natural en la que poder practicar la escalada.

La pared ofrece unas 30 vías sobre unos 20 metros de caliza, los equipos actuales y la gran variedad de quintos, sextos y séptimos con pié de vía cómodo atraen a más de un escalador.

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Mirador de la Curva

Salimos de Suances y de la Comarca de Besaya en dirección Santander.

Antes de salir, en la misma carretera de salida, la CA-132, paramos en un mirador que impresiona.

Desde el, podemos ver la Ría de San Martín y en segundo plano la Cordillera Cantábrica.

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