Para comenzar nuestra visita en Ribadesella encontramos un Área para Autocaravanas en su entrada, hay que decir que aunque quisiéramos acercarnos más a la entrada de pueblo y puerto, nos encontraremos con la señal que nos prohíbe entrar.

 

Un punto muy negativo del área es que está pié de la carretera general y solo cuenta con 4 plazas, de esas 4 solo una es plana pero lo que rompió mi buen humor fue que, teniendo la iglesia a menos de 10 metros, se convierte en el aparcamiento para cualquiera que vaya a misa.

Mi enfrentamiento con la policía que se presentó en el lugar se resumió en un “espera a que termine la misa y ya se marcharán”.

 

Al terminar la misa, policías y los dueños de los coches mal aparcados se fueron tras darse un apretón de manos. Decir que al otro lado del área, hay una explanada de tierra donde cualquiera puede aparcar, pero sin nuestros, en ocasiones muy necesitados, servicios para autocaravanas.

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